Pues este año si que leí bastantes libritos pero aquí solo voy a hablar de lo mejorcito en las 3 categorías en que he dividido mis lecturas: novelitas, libros de ensayo y libros de mi “área” (psicología).
La mejor novela que leí fue: “Los detectives salvajes” de Roberto Bolaño.
Razón: Esa novela la busque por que por enésima vez escuche sobre la leyenda que se cuenta en la facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, sobre una mujer que paso la ocupación de CU por el ejercito escondida en un baño, no recuerdo en donde mencionaron que esa novela hablaba sobre dicha persona.
Y pues si, se habla de la susodicha pero tangencialmente y la verdad es lo de menos, pues la historia central es otra y muy buena, la primera y tercera parte del libro se centran en una suerte de diario del personaje Juan García Madero y su relación con el realvisceralismo (movimiento poético), en la segunda parte se obtiene el sentido del titulo de la novela, ya que se leen una suerte de transcripciones de un autor anónimo sobre lo que vivieron el chileno Arturo Belano y el mexicano Ulises Lima en las décadas de los setentas hasta los noventas del siglo pasado.
El mejor libro de ensayo que leí fue: “Armas. gérmenes y acero” de Jared Diamond.
Razón: Escribir un librote para contestar una pregunta relativamente sencilla: ¿por qué el desarrollo humano se produjo a ritmos tan diferentes en los distintos continentes? Es genial y más cuando se basa la respuesta en una serie de ejemplos que incluso rompen con esa tradición decimononica de “conocimiento”, en donde lo importante es saber y no controlar.
Por cierto al leer este libro me gane puntos extras frente a mi amigo E que intentaba presumirme su nivel de lectura alla en gabacho.
El mejor libro de mi área que leí fue: Biopsicología de John Pinel.
Razón: En el siglo pasado hubo muchas discusiones sobre si el comportamiento de un individuo es resultado de sus genes o de su experiencia, en este libro se ofrece una reflexión que si bien no resuelve la discusión, la sitúa en otro nivel:
“Le plantee la siguiente pregunta a mi alumna: ¿Si yo pretendiera llegar a comprender mejor esta música, seria acertado empezar por preguntarme cuanto de ella provenía del músico y cuanto del instrumento?
Eso seria una tontería, dijo. La música procede de ambos; no tiene sentido preguntarse cuanto proviene del músico y cuanto del instrumento. De alguna manera, la música es el resultado de la interacción entre ambos. Debería preguntarse acerca de la interacción.”

De niño festejar navidad era lo más sencillo del mundo.














